'Vulgaridad'

Cuatro años después, habiendo mostrado su rotundo fracaso, pretende el Gobierno remediar su error -sin reconocerlo- pasándole la papa caliente al Ejército, el cual para nada objeta recibir junto con el encargo el presupuesto requerido para operarla. 
miércoles, 21 de septiembre de 2022 · 06:00

El plan pacificador del presidente López para Ucrania y Rusia es una genialidad, y quien ose criticar este plan -como el propio Gobierno de Ucrania- padece, según el presidente López, de "vulgaridad mental".

Curioso que este señor López quiera la paz en el otro lado del mundo, pero NO LA PROCURE EN MÉXICO MISMO. ¿Y qué tal si en lugar de meterse -de manera injerencista y metiche- a arreglar el mundo sin que nadie se lo pida mejor le dedica tiempo y esfuerzo a solucionar la VIOLENCIA en México, que SÍ ES su responsabilidad?

Y, por favor, que no salga con la cantaleta de que militarizar el País es la solución a la inseguridad en México, pues cuando era presidente Felipe Calderón el mismo López criticó y se opuso a la militarización (bastante tenue en comparación) de Calderón. Pero ahora que quien la pretende es él, de manera totalitaria, entonces SÍ le parece una magnífica idea.

Como que no hay consistencia ideológica en las posturas de este señor. Más bien este cambio de postura acusa en él de lo mismo que imputa a quienes lo ubican con su plan calificándolo de "rusista", pues una tregua de cinco años lo único que lograría es darle tiempo a Rusia a reacomodar sus tropas invasoras, rearmarse y construir más misiles para atacar centros civiles en Ucrania.

Como que le hace falta al presidente López centrarse plenamente en SUS responsabilidades y atender los problemas que aquejan a los mexicanos. Entre otras, ahora, inventar de qué "vulgaridad" va a acusar de cometer al senador Ricardo Monreal, líder de la bancada morenista en el Senado, quien con valentía y patriotismo ha afirmado que adjudicar la Guardia Nacional a la Sedena es un plan militarista y que como tal está reñido con nuestras LEYES. Ello, ya que nuestra Constitución ordena que las labores policiacas sean una tarea CIVIL.

El Senador está demostrando ser el único morenista que ATINA en defender nuestro marco constitucional y conminar al presidente Pacificador del Mundo a que HAGA LO MISMO. Esto es, apegarse a nuestra Constitución.

No intentamos barbear al Senador, pero la verdad es que Monreal está destacando por su independencia ATINADA de criterio y es la única voz que contrarresta las ínfulas absolutistas del presidente López. Como que con frecuencia se le olvida por completo al señor López que él es un mero Presidente y NO UN EMPERADOR, por lo cual debe, primeramente, respetar nuestras leyes y adicionalmente mostrarles a los otros Poderes su debido respeto atendiendo sus posturas y no descalificándolas como "vulgaridades mentales".

Quienes nos oponemos a la militarización de México lo hacemos con fundamento, con razones de peso y consideración, no por capricho, esto basados en lo que establece nuestro marco legal actual. Quienes criticamos las decisiones del señor López lo hacemos porque este señor posee la inclinación a entercarse en imponer su voluntad, la cual si se topa con la ley la CAMBIA -o pretende hacerlo- para ajustar ésta a sus caprichos. ¡Y no al revés!

Así no se gobierna en las democracias, de manera que bien haría el señor López en reconocer que, pese a sus intentos tiránicos, México sigue siendo una democracia. Y tan lo es, que el senador Ricardo Monreal acaba de manifestar LIBREMENTE su oposición gallarda a los planes presidenciales siendo él LÍDER de la fracción mayoritaria (Morena) de nuestro SENADO.

Esta valiente y cívica postura pinta con brocha gorda la realidad: que hay oposición ciudadana a la MILITARIZACIÓN de México, pues sus ciudadanos pensantes -y quienes los representan en el augusto cuerpo que es el Senado- se REHÚSAN a que el País se convierta por capricho de un solo hombre y sus incondicionales en Venezuela o Cuba o Nicaragua: gorilatos inhumanos en los que se violan rutinaria y barbáricamente los más básicos derechos humanos. Como lo sería la encarcelación de la oposición política, o de quienes ejercen la libertad de expresión.

Desde que nació la Guardia Nacional mexicana tuvo mandos militares y estaba desconectada operacionalmente, en su funcionamiento, de la Secretaría de Seguridad en ese tiempo a cargo de Alfonso Durazo, hoy gobernador de Sonora y convertido en el "Zar del Litio" por dedazo del señor López. O sea que este tronco policiaco nació torcido: pretendía reemplazar a la Ministerial y a la Preventiva, pero acabó siendo ni lo uno ni lo otro.

Cuatro años después, habiendo mostrado su rotundo fracaso, pretende el Gobierno remediar su error -sin reconocerlo- pasándole la papa caliente al Ejército, el cual para nada objeta recibir junto con el encargo el presupuesto requerido para operarla. 

Encarna un sueño opiado el pensar, como manifestó el lunes que sucedería, que la ONU va a adoptar esta IDEA DISTRACTORA -una más- diseñada para cambiar el tema de la creciente oposición a la militarización de México.

Si sigue con estas "ideas" geniales INJERENCISTAS, al rato el presidente ZELENSKY querrá competir para presidente en México. ¿Y qué con el respeto al derecho ajeno?